Mejores Pensiones, Mayor Dignidad

Claudio Segovia, alcalde de Graneros.

 Este inicio del 2022, sin duda ha comenzado con una noticia largamente esperada por millones de chilenos, particularmente por miles de adultos mayores que han arrastrado una historia de pobreza y necesidad, justamente cuando producto del paso del tiempo se encuentran más desvalidos e indefensos frente al mercado y el neoliberalismo, que si bien es cierto puede presentar éxitos en la superación de la pobreza, también abusa y es cruel con quienes menos se adaptan. La aprobación en la cámara de diputados de la pensión garantizada universal (PGU), y con los niveles de apoyo que tuvo en el mismo (tomando en cuenta la alta fragmentación en que hoy se encuentra), es sin duda una noticia alentadora y una muestra de los mínimos comunes que necesita este nuevo ciclo político en Chile.

 En simple este importante incremento será con carga fiscal y administrado por el Instituto de previsión Social, y no exige estar pensionado para recibirlo, por lo que incentiva el postergar la edad de jubilación y con eso aumentar los montos ahorrados. Se reemplazaran todos los los beneficios del actual pilar solidario y comenzaran las personas a recibir un monto único de $185.000, sumándose ese monto a lo que cada persona recibe como pensión propia. Se calcula que los beneficiarios son cerca de 2,3 millones de adultos mayores. Para recibirlo se deberá acreditar 65 años o más, estar dentro del 90% mas vulnerable y haber vivido en Chile por al menos veinte años.

 Si bien es cierto han existido legitimas dudas acerca del financiamiento del beneficio, no cabe duda de que debemos sentarnos a buscar el presupuesto que permita asegurar su permanencia en el tiempo, y con ello escuchar las demandas ciudadanas más sentidas que hemos podido recoger en estos tres intensos años de manifestación social. Como municipio y particularmente como alcalde, nos toca hacernos cargo de los problemas más urgentes de nuestros vecinos, y eso siempre con presupuestos muy por debajo de las necesidades de ellos. En este caso nos es imposible socorrerlos con el sistema de pensiones, ademas excede nuestras facultades, lo que no nos ha impedido avanzar en otros beneficios que orgullosamente podemos contar, como nuestro Centro de día o el transporte publico gratuito que les otorgamos.

 Sencillamente no podemos seguir avanzando en desarrollo y darle la espalda a quienes ayudaron a construirlo, entregar dignidad debe ser nuestra máxima a la hora de orientar los recursos y ejecutar las políticas publicas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *